La verdadera Iglesia

La Biblia enseña sobre una sola verdadera Iglesia y cuyo nombre es “Iglesia De Cristo,” que es profetizada, y cree que solamente el Padre es el Dios verdadero

Por ROMMEL V. SAN PEDRO
(Traducido al español por KEVIN MARTIN)

CON LA PROLIFERACIÓN de muchas religiones e iglesias diferentes, la gente está confundida y no sabe por dónde empezar su búsqueda de la verdadera Iglesia. Por otro lado, hay otros que meramente aceptaron la creencia popular de que todas las religiones son iguales. Pero, ¿cómo puede ser que todas las religiones sean verdaderas si en sus doctrinas y creencias no solo son diferentes, sino que también están en conflicto? La Biblia enseña sobre una sola Iglesia verdadera y cuyo nombre es la “Iglesia De Cristo,” que es profetizada y cree que solamente el Padre es el verdadero Dios.

La importancia del nombre “Iglesia De Cristo”
Los apóstoles llamaron a la verdadera Iglesia, la Iglesia De Cristo:

“Por tanto, tengan cuidado de ustedes mismos, y de todo el rebaño sobre el cual los ha puesto el espíritu santo como supervisores para apacentar la iglesia de Cristo, la cual Él compró con su sangre.” (Hechos 20:28 Traducción Lamsa)

Contrario a lo que muchos piensan, el nombre, tal y como es aplicado a la Iglesia que pertenece a Cristo, es muy importante, debido a que no se nos dio o no se nos dará otro nombre en el cual podamos ser salvos (Hechos 4:8–12 La Biblia de Las Américas).

Ya que solamente en el nombre de Cristo uno puede ser salvo, el nombre de Cristo no debe ser quitado de la Iglesia que Él edificó (Mat. 16:18 LBLA). El nombre de la Iglesia debe seguir el nombre de Cristo Quien la edificó y de la cual es dueño. Es más, como la Iglesia es el cuerpo de Cristo (Col. 1:18 LBLA), el nombre de la Iglesia debe seguir el nombre de su cabeza.

Otros afirman que pueden leer en otras traducciones de la Biblia “Iglesia de Dios” tal como en las versiones La Biblia de Las Américas / Dios Habla Hoy—que es la rendición más precisa de Hechos 20:28. Tal afirmación es errónea porque en la última parte del versículo declara “la cual Él compró con su propia sangre.” La rendición “iglesia de Dios” significa que fue Dios quien murió y derramó Su sangre en la cruz. Esto contradice otros versículos de la Biblia que enseñan que Dios es inmortal (1 Tim. 1:17 LBLA), es Espíritu (Juan 4:24 LBLA); no tiene carne ni huesos (Lucas 24:36-39 LBLA), y por eso no tiene sangre. Es la sangre del Señor Jesucristo la que limpió a los miembros de la Iglesia de sus pecados (1 Ped. 1:18–19 LBLA; Apoc. 1:5 LBLA).

La importancia de la profecía
La profecía prueba que la religión o iglesia que tiene la luz es la verdadera. Cualquier religión que no tiene luz, con certeza, está en la oscuridad:

“¡A la ley y al testimonio! Si no hablan conforme a esta palabra, es porque no hay para ellos amanecer.” (Isa. 8:20 LBLA)

El testimonio al que se refiere es la profecía bíblica:

“… Pues el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.” (Apoc. 19:10 LBLA)

¿Acaso hay profecías sobre el surgimiento de la Iglesia De Cristo en  Filipinas? En Juan 10:16 (Palabra De Dios Para Todos), el Señor Jesucristo profetizó que Él tiene otras ovejas. Cristo las llamó Sus otras ovejas porque en ese momento aún no pertenecían al redil o rebaño. Estas otras ovejas de Cristo vendrían del futuro:

“También tengo otras ovejas. Ellas no están en este rebaño. También debo guiarlas. Ellas oirán mi voz. En el futuro habrá un rebaño y un pastor.” (Traducción Easy-to-Read Version)

Cristo también las traerá y serán un rebaño o Iglesia De Cristo (Hechos 20:28 Lamsa).

En una profecía relacionada, se declara que las otras ovejas de Cristo emergerían del Lejano Oriente:

“Desde el lejano oriente traeré tu descendencia, y desde el lejano occidente te reuniré.” (Isa. 43:5 Traducción Moffatt)

El lugar donde surgirían las otras ovejas de Cristo en el Lejano Oriente es una nación compuesta por islas en el mar:

“Alégrense en el oriente. ¡Gloria al SEÑOR! En las islas del mar, den gloria al SEÑOR, el Dios de Israel». Desde los confines de la tierra oímos cantar: «Gloria al Justo Dios». Pero, les cuento un secreto: «No hay más que traición en el mundo; nadie obra de buena fe. Se le hace mucho daño a la gente».” (Isa. 24:15–16 Palabra de Dios para Todos)

Como cumplimiento, el lugar de donde emergerían las otras ovejas de Cristo es Filipinas, un país en el Lejano Oriente compuesto por miles de islas:

“Filipinas fue parte del primer movimiento de la colonización en el Lejano Este …” (World History, Vol. 2 pág. 445); y, “No se puede ignorar que el país que se sitúa casi en el centro geográfico del Lejano Oriente, Filipinas, es donde también está bien arraigado el Cristianismo” (Asia and the Philippines, pág. 169).

También, tal y como fue profetizado, la Iglesia del Lejano Oriente alcanzaría el Lejano Occidente. Esto acontecería cuando en el Oriente o en Filipinas la gente pueda ver las brillantes obras de Dios:

“… hasta en el lejano occidente los hombres temerán al Eterno, y en el oriente verán sus brillantes obras; porque su venganza se derrama como una corriente reprimida, llevada por un torbellino de viento.” (Isa. 59:19 Moffatt)

Cuando la misión de salvación de la Iglesia De Cristo se haya extendido por  Filipinas, ésta alcanzaría el Lejano Occidente. Esta parte de la profecía se cumplió cuando el Hermano Eraño G. Manalo lideró por primera vez un servicio de adoración en Hawai el 27 de julio de 1968. Estos son los inicios oficiales de la Iglesia De Cristo en el Lejano Oeste. Según el 1976 World Almanac (pág. 88), Hawai y California son parte de la región de Estados Unidos llamada Lejano Oeste.

La importancia de conocer solamente al Padre como el único Dios verdadero
Tener el conocimiento de que el Padre es el único Dios verdadero es otra prueba de la verdadera Iglesia Cristiana (1 Cor. 8:6 LBLA). Cristo mismo reveló por qué el conocimiento de la identidad del Dios verdadero es importante:

“Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

“Estas cosas habló Jesús, y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que el Hijo te glorifique a ti, por cuanto le diste autoridad sobre todo ser humano para que dé vida eterna a todos los que tú le has dado.” (Juan 17:3, 1 La Biblia de Las Américas).

Basado en las declaraciones del Salvador, conocer al único Dios verdadero es importante para obtener la vida eterna. En otras palabras, una creencia errónea en Dios, o no conocer quién es el único Dios verdadero, le impide a uno a ser salvo. En su oración Cristo utilizó el pronombre “Ti” refiriéndose al Padre como el “único Dios verdadero.” Esto descarta la doctrina de la Trinidad. Si la Trinidad fuese verdad, entonces Cristo debería haber utilizado el pronombre “nosotros” a fin de incluirse a Él y al Espíritu Santo. Él nunca enseñó la trinidad ni el concepto de la trinidad. El término “trinidad” no se encuentra en la Biblia.

Los apóstoles también enseñaron que solamente el Padre es el único Dios verdadero:

“Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.” (Efe. 4:4–6 LBLA)

En el único cuerpo o Iglesia verdadera, solo hay una fe verdadera, y en esa verdadera fe cristiana, solo hay lugar para “un solo Dios y Padre de todos.” Los apóstoles no enseñaron que hay un Dios compuesto de tres personas divinas—el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo.

La enseñanza que solo el Padre es el Dios verdadero también fue enseñada por los profetas:

“¿Acaso no tenemos todos un mismo Padre, que es el Dios que a todos nos ha creado? …” (Mal. 2:10 DHH)

Por consiguiente, la creencia que el Padre es el único Dios verdadero es la enseñanza de Cristo, los apóstoles, y los profetas. Esta es también la enseñanza sostenida por la única Iglesia verdadera en el presente, la Iglesia De Cristo que surgió en Filipinas el 27 de julio de 1914 como el cumplimiento de la profecía bíblica. No hay otra iglesia llamada “Iglesia De Cristo” que enseñe que solamente el Padre es el único Dios verdadero. Si una iglesia enseña la trinidad o una variación de esta, no es verdaderamente de Cristo ni de Dios.

Incluso enfocándose solamente en estos tres puntos principales—nombre, profecía y creencia en el único Dios, el Padre—como el punto de partida de la búsqueda de uno, puede ver claramente que la Iglesia De Cristo es la única verdadera Iglesia.